
Hoy estaba pensando como cambia la vida, hace un año estaba en mi casa llorando por una relación que estaba cada vez peor, un novio celoso y controlador que me quito las mejores cosas que tenía, me robó momentos especiales con mi familia, destrozó mi corazón, destruyó mi autoestima, y despedazó todo en mi interior. Yo sí me enamoré, lloré, sufrí, pero no todo fue malo, también me reí de vez en cuando, no porque hiciera algo lindo, sino porque me enamoré de él, a cambio me engañó.

Cuando alguien te gusta es difícil escuchar que esa persona te diga que cree que ya encontró al amor de su vida y lo perdió, pero duele más pensar que así fue, viendo en facebook a la persona pienso que sí, a lo mejor ella es la única que lo entendía, tal vez ella sabe de música, tal vez escribe bonito, tal vez tiene su edad, sea lo que sea lo que lo enamoró de ella, no lo tengo, no soy yo... Pero tal vez está equivocado, tal vez ella sí tenía muchas cosas que a él le gustaban pero no es ella la persona para él, tal vez hay alguien diferente, que no es ella, alguien que comparta otras cosas con él, alguien que lo apoye, y lo anime, pero eso qué importa si el tiene miedo de intentarlo, de qué sirve que haya alguien mejor para él si él se niega a buscar, si se niega a intentar...
A veces creemos que todo terminó, pensamos que fue nuestra última oportunidad y nos damos por vencidos en lugar de avanzar, de seguir intentando, nos da miedo volver a fallar, porque la última vez nos dolió tanto, pero de qué sirve evitar la posibilidad de otro fracaso, si al mismo tiempo estamos evitando el éxito? Tal vez estamos "protegiéndonos" a nosotros mismos del dolor, pero es posible que nos estamos privando también de encontrar el mayor deleite, la mayor satisfacción.
A veces el miedo al dolor no nos deja reconocer las más grandes oportunidades para encontrar el amor.
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