domingo, 10 de junio de 2012

Fue un descuido

WoundsHay heridas en nuestro corazón, eso es un hecho, si hay alguien de mi edad (20 años) que venga y me diga que el/ella jamás ha sido herido personalmente no le creo, a menos que me demuestre que ha vivido en una burbuja sin tener contacto con nadie. La cosa es que siempre pasa algo en nuestra vida que nos lastima, aun si tuvieran la vida perfecta, la cual no existe, alguna vez alguien les habría dicho algo en toda su vida que los marcó, alguna vez alguien podría haberles dicho inútiles y eso habría dejado una cicatriz en ustedes, y siempre que fallaran al tratar de completar una tarea pensarían "sí, es que soy un inútil". Lo que trato de decir es que todos tenemos heridas, causadas por miles de motivos, en mi caso un papá ausente (siempre pensé que eso no me había afectado, hasta que tuve un novio y me di cuenta de que me cuesta mucho dejarme amar), una abuelita que siempre me comparaba con mi hermana, rencor a mi papá, y por consiguiente odio a mi misma cada vez que me decían que era "igual él", el hecho de que sin importar lo que hiciera, parecía que mi hermana siempre lo hacía mejor, que mi novio me engañara, discusiones entre mis papás, pleitos con mis tíos, entre miles de cosas más, y estoy segura que alguien que lea ésto sintió "a mi también me pasó eso" porque son cosas que pasan a cada rato hoy en día, cuantos han crecido sin un papá o bajo la sombra de un hermano...

Pero había una herida que yo ya había "superado", o eso pensaba yo, hasta que reviví todo otra vez, YO, con mis ojos, y prácticamente con todos mis sentidos vi algo que no debí haber visto, y había una voz adentro de mi diciéndome que NO debía hacerlo, pero había otra voz que decía que no había ningún problema con eso porque ya lo había superado... ¡Sorpresa! lo reviví todo otra vez, sentí todo de nuevo, me acordé de todos esos pensamientos que me atacaban y me avergonzaban, esa culpa, ese dolor, TODO otra vez. Suena dramático y exagerado, pero les prometo que sentí todas las cosas feas que no sentía desde hace varios meses, hoy estoy tratando de recuperarme leyendo la biblia, les confieso que en Filipenses me cayó mi regañada de parte de Dios, pero fue de esos regaños con amor, que no causan culpa, vergüenza ni condena, al contrario, me da esperanza y ánimo para volver a ser yo, la persona feliz, que disfruta la vida, que pelea por lo que quiere y que tiene un propósito para Dios.

Reconozco que me equivoqué y traté de mostrarme a mi misma que todo estaba sanado, cuando esa voz interior me decía que no lo intentara, re-abrí heridas que nadie me mandó a abrir, pero Dios está conmigo, y me ayuda a pasar por los momentos difíciles. Gracias.

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